
Interrogación sobre la transferencia
Marta Rietti
(*) Jornadas Aniversario "30 años de Escuela (1974-2004)". Escuela Freudiana de Buenos Aires. 1, 2, 3 y 4 de Julio de 2004.
"No podrá hacerse entonces que no sea de la posición que le da la transferencia ,que el analista analice, interprete e intervenga sobre la transferencia misma". (Seminario VIII:La Transferencia)
Puede en un sujeto no estar la disposición a servirse de las letras que un padre proporciona? Qué nombre necesario establece la filiación?.El reclamo por el apellido que su padre debería haberle otorgado, lo lleva al análisis y causa un singular derrotero.
Consultó solicitando tratamiento en el hospital, prosiguiendo éste en mi consultorio cuando creía estar en condiciones de pagar...No pudo sostenerlo y se fue por aquel entonces- dejando una deuda. Volverá a llamarme para retomar lo que nombró como inconcluído entrando nuevamente en deuda. Decide dejar hasta poder pagar, cuestión ésta última que de a poco logra efectivizar. Por un largo tiempo no supe de él, hasta que nuevamente lo encuentré en el hospital ,demandando analizarse conmigo. Esta situación clínica me permite introducir el tema que quisiera situar: una particular interrogación sobre la transferencia que insiste y se despliega en esta cura que se enlaza - en un determinado momento- a un intento de pagar con el objeto en juego ,acercándose - quizás demasiado- a un fantasma oral. Es a ese analista que se dirige un posible analizante a quien se le supone guardar, ser depositario de "algo" del objeto. El criterio de su posición correcta no es que comprenda ó no comprenda sobre ésto pero advertido por su propio análisis de lo que se trata en el deseo podrá sólo algunas veces hacer reinar allí el objeto a(1).
Decido aceptarlo por última vez en el hospital. Desde el lugar que me otorgaba la transferencia sostuve mi posición de no retorno a la institución, cuando sancionara el momento de concluír allí. Sabía, por supuesto, que no se trataba para este analizante de la pregnancia de mi persona en tanto sujeto- sino de que me hacía representante del lugar del Otro, lugar donde ello habla(2),lugar vacío del agente y por lo tanto innominado.(3) El analista como agente del discurso analítico, ocupando el lugar de semblante dejándose hacer ahí, propicia el develamiento de cuestiones del objeto al que está profundamente ligado ese analizante.
Ni bien comenzó este último tiempo en el hospital me anunció para mi sorpresa- que se iba por unos meses a trabajar a la costa con la idea de ganar dinero. Volvió sin un peso, el amigo con quien se fue lo terminó estafando. A partir de este relato y de otros en relación a su vida amorosa se me hizo claro su posición de "hacerse rechazar", y de "hacerse estafar".
Las posiciones fantasmáticas, del sujeto nombran su modo de subjetivación dicen de las relaciones fallidas con el Otro, con los otros relaciones posibles que permiten el goce no como absoluto. Estas posiciones que son a la vez soporte del deseo indican la paradoja del fantasma en tanto el sujeto también se fija como objeto de goce del Otro, goce inexistente como tal haciéndose tapón de su falta. Vertiente por lo tanto resistencial del fantasma en tanto nada se quiere saber de la castración del Otro. Es de realidad y deseo de lo que está hecho un fantasma cubierta que le dá su ordenamiento: realidad hecha de montaje de simbólico e imaginario en cuyo centro está el deseo. Hablamos así de realidad fantasmática, que establece ese lazo con los otros en donde lo real no es más que entrevisto, entrepercibido(4). Es en la posición de identificación al objeto donde sobreviene la angustia con todas las variantes que en el cuadro de los afectos Lacan nos indica.(5).Hago acá una disgresión que me interesa en tanto entiendo que lo subjetivo, la subjetividad como diferente al sujeto, es algo que se va haciendo durante la vida. Lacan la sitúa en le Seminario El Sinthoma como trenza subjetiva distinta a la estructura conformada por el anudamiento de los tres registros con un 4to(6).
Habiendo, entonces concluido su tiempo en el hospital pidió continuar en mi consultorio. Se abrió así un nuevo tiempo en la transferencia caracterizado en esa insistencia en "hacerse rechazar" por la vía de quedarse "sin".Llevaba las cosas a un estado límite en donde este "sin" lo hacía valer con todas sus fuerzas. Era esperable, condición de la neurosis de transferencia que esa posición fantasmática la desplegase en el análisis. Una secuencia de actings y hasta de pasaje al acto marcaron ese primer tiempo.
Sobre el acting y el pasaje al acto
Pienso al acting como la mostración de una escena donde está en juego la transferencia sin análisis. Escena montada en lo real, cuya base es la renegación de la falta. Podría tocar ó no algún punto de resistencia del analista, de su ceguera ,serían las resistencias propias del análisis como también podríamos pensar las resistencias del discurso que están más a cuenta del analizante. Así no siempre el analista resulta partero del acting aunque es pertinente a su ética preguntarse por lo acontecido en cada uno de esos momentos inevitables de impasse ó ruptura del devenir analítico, aquello que pone en jaque al análisis sabiendo que el obstáculo es inherente a éste. Por esto nuestra práctica es una "práctica de la dificultad" donde el analista en el caso por caso se ve confrontado a inventar , crear una y otra vez. El tiempo del análisis del analista le permite hacer una lectura de su implicación en la transferencia cada vez de una manera diferente. Al ser la cura en transferencia, conlleva los riesgos del convite a los demonios. El analista sabe de ésto pero las más de las veces pareciera como que no lo supiera y en la lectura que a posteriori hace de su acto puede surgir un lícito interrogante- como me sucedió a mí- Cómo aceptar sin rechazar? Justamente eso, del rechazo se trataba que él provocaba y que me hizo poder leer en transferencia su propio rechazo a nombrarse "hijo". Esta lectura permitió que el análisis avanzase.
La escena
Se veía venir pues lo anunciaba desde hacía algunos meses. Había nuevamente agotado sus recursos monetarios. Muy pronto decía- no tendría más dinero. En ese momento confieso- me preocupaba la caída como tantas otras en la que se sumergía y a la que intentaba poner palabras mientras que no cesaban las actuaciones. Por aquel tiempo mis intervenciones tenían poco ó casi nulo efecto como si por esta caída él tuviese necesariamente que transitar. Recalco que a posteriori pude leer la importancia de este "volver a transitar" ,ya que la repetición en esta vuelta permitió escribir algo diferente cesando lo infinito de una situación. Lo que retorna nos dice Lacan_ concierne a la división del sujeto.(7).Transitábamos un momento transferencial en que ya como último recurso había decidido reconstruír lo que él llamaba su historia. No se me escapaba como otras veces- una llamativa metonimia significante. En esa nueva caída en la que se encontraba y buscando un oficio que le diese trabajo, le permitiese ganar dinero es que me contó de algo que le gustaba y sabía hacer: cocinar. Pensó que podría comenzar a hacer comidas a domicilio. Porqué no probar?.Hasta me dijo - para mi asombro- le podría pagar a Ud con comida que yo hiciese cuando no tuviese efectivo. En principio y con esas condiciones acepté su propuesta ya que estaba en juego la continuidad de su análisis. Menú a la carta me comentó que las pastas era lo mejor que le salía y que elijiese cuáles me gustaban. Agregó que él no sabría cuánto traer, la cantidad, su valor. Le dije en ese momento- que yo de éso no tenía idea y que sería él quien tendría que hacer un cálculo y poner un precio.
Quedó entonces en que la próxima vez traería comida preparada por él para saldar lo que debía Es decir, pagar con eso, con el objeto comida.
Más que las pastas prometidas se trató de un empaste que él había logrado producir. Quiso pagar de ese modo pero fracasó en el intento.
Desapareció de la escena del análisis. Cuando respondiendo a mi llamado vino dijo que lo hacía para cerrar. "Me fui al tacho, perdí, entré en una caída vertiginosa..Me sentí ante Ud desnudo".Ahí reparé en la bicicleta con la que entró en mi consultorio y en su dificultad para poner el freno, "no puedo poner el pie" lográndolo después de cierto esfuerzo. Dije entonces que pudo encontrar el freno y que quizás él viniese a cerrar esa caída vertiginosa...Aún así insistió diciendo "no tengo más dinero" "ni tampoco voy a tener". Consideré pertinente señalarle la diferencia entre ambas frases, "no tengo" como del orden circunstancial y "no voy a tener" que quedaba del lado de un destino inexorable. Leo como del orden del "embarazo" según el cuadro de los afectos de Lacan- su estado de desnudez ante mí, allí el sujeto no tiene en qué parapetarse, está próximo al pasaje al acto.
Pensó en suicidarse: recordó las Memorias de Adriano en donde estaba en juego el suicidio como una salida honorable. Le dije si él se mataría para hacer aparecer ese honor. Nerón, Adriano en estos personajes se trataba del suicidio como una cuestión sublime, y ahí a la letra "El Sublime": nombre del negocio del padre, negocio que él se jactaba de estar totalmente en quiebra.
"Si quiere, la sigo alimentando con comida" ya que no tengo otro modo de pagarle ó "si quiere también podría limpiarle el consultorio". "No puedo aportar".Identificado a la madre, quien había sido empleada doméstica de la madre se ofrecía a ser gozado por el Otro. Por eso ante mi silencio él dice ; Ud prefiere el efectivo, despreocúpese yo la llamo. Pero no se trataba de despreocuparme sino más bien de que él pudiese preocuparse por él.
Su Historia
Se nombraba "bastardo" justificándose en que su padre nunca lo había reconocido: para él hubiese sido imprescindible ese acto judicial. Más tarde leí en ese nombre un modo de filiación. Vivió con su madre y sus otros hermanos -hijos también del mismo padre- en una localidad del conurbano. Una infancia humilde, pobre que se interrumpía cuando el padre todos los sábados los visitaba. Incrementaba sus quejas y reproches por ese padre quien había hecha tan mal las cosas...padre en su versión imaginaria necesario de desplegar en transferencia. Es en ese padre donde el neurótico justifica su padecer a través de lo que lee en éste como omnipotencia ó impotencia...
Su vida había transcurrido y su análisis hasta ahí entra reclamos, amenazas de juicios para ser reconocido, promesas de análisis genéticos...Es claro que la posición que no cedía era la de sostener a un padre deudor para con él. Bastardo era un nombre de goce al que no estaba dispuesto a renunciar.
No podía todavía poner a cuenta de él, cuál su responsabilidad que le cabía más allá de la falta del padre. En su última caída había vuelto a pensar en hacerse el ADN y como tantas otras veces había desistido. De llevar a cabo esto le hubiera develado algo pues el ADN para la ciencia- dice de lo real del padre.
Para Lacan son los nombres del padre en sus dimensiones simbólica, imaginaria y real lo que permite pensar su eficacia: se podrá prescindir de éste habiéndose servido lo suficiente de él.(8)
La muerte de su padre aconteció unos meses antes de dejar el análisis...
Como dije, intentó pagar con el objeto, fracasando ese intercambio que me proponía. En la escena de alimentar al Otro, se encontró en que quedaba como comida de ese Otro pudiendo ser devorado por éste último.. "Pagar limpiando mi consultorio" otro modo que me propuso - por el tono e ironía conque lo dijo- mostró quizás un modo de montar una escena perversa a la que me negué. Proponía una escena masoquista de humillación: ahí leía sus caídas, toda vez que identificado a la madre quedaba en posición femenina erótica de mucama del Otro.
La demanda oral es en sí misma demanda sexual(9) Obviamente que no respondiendo a su demanda, la resolví dejándolo ir apostando una vez más en la palabra desplegada en aquella última sesión.
Una nueva vuelta-Ahora sí: servirse del padre...
Lacan nos recuerda que en toda repetición transferencial se juega una reproducción con la presencia del pasado en acto, señalando que ahí está la posibilidad de lo creador. Reproducción que se aleja de toda pasivización del sujeto. Aún en la relación del sujeto como deseo con el objeto más desagradable.(10)
Su llamado demandando nuevamente análisis se produce dos años después. Así como se fue de mi consultorio con una bicicleta apareció ahora con una bordeadora, herramienta que como su nombre lo indica- sirve para hacer los bordes... del pasto. Se ha hecho de un oficio; es jardinero, algo que le gusta y disfruta hacer...Recordé que una de sus quejas en relación a su padre era que éste no lo había provisto de herramientas, sólo le había dado "instrucciones"para cuando aconteciera su muerte. Cuando dejó el análisis estuvo muy mal y encontró el modo de repetir una situación que lo llevara nuevamente a las puertas de un juicio...A poco de empezar a trabajar con un paisajista se dio cuenta que éste lo estafaría. Juró vengarse, en algún momento le haría un juicio. El momento de iniciarlo era después de la entrevista que pidió tener para volver a análisis. Fue entonces cuando le dije que él insistía con un juicio que nunca se había decidido a hacer, retrocediendo cuando estaba por dar el paso. El sabía que se trataba de aquel juicio al padre tantas veces postergado, juicio para hacerse reconocer También le hice notar que se servía de una herramienta para su trabajo, ponía ante mi mirada eso que él nombró como lo que el padre no le dio.Ahora sí parecía empezar a bordear-se aquel empaste...
Han pasado muchos años, ya no recuerda ni yo tampoco- cuando empezó a venir. Ya está en otro tiempo: reconocimiento a través de sus dichos de la eficacia del Nombre del Padre, no sin el despliegue en el análisis de esa versión con la que armó su fantasma. Se trataen la dirección de la cura-de ir restando sentido a esta versión, advirtiendo el sujeto donde ha quedado apresado. Es ahí donde podrá emerger algo de la letra en juego. Ahora insiste en nombrarse ADD. Escucho la homofonía con ADN. El agrega DNI .
Subrayar lo que se repetía como letra implicó un cambio de discurso. Volvió haciéndose cargo de la deuda actualizándola y pudiendo pagar los honorarios que le propuse. Aceptó el lugar de heredero de su padre tal como éste lo había puesto en su testamento..
Cierto saber ha advenido al lugar de la verdad. Al firmar un proyecto se dió cuenta que lo que se jugaba era hacerse un nombre propio, nombre que no tiene necesariamente que coincidir con el patronímico que tanto reclamó.
Julio/2004
Notas
1-Lacan,Seminario VIII-"La Transferencia ..."Clase 13 8/3/61,pag 17.versión crítica EFBA
2-Lacan,Seminario "Los Nombres del Padre"...Clase única 20/11/63
3-Reunión Espacio Tertulias( sobre el Seminario XVIII "De un discurso que no sería del semblante"-)
4-Lacan,Seminario XIV-"La lógica del fantasma"-clase 1 16/11/66
5-Lacan,Seminario X-"La Angustia"-clase 1 14/11/63
6-Lacan,Seminario XXIII-"El Sínthoma"-clase 16/12/75 ¿
7-Lacan,Seminario VIII-"La Transferencia..."clase 14 15/3/61,versión crítica EFBA
8-Lacan,Seminario XXIII-"El Sinthoma..."clase 13/4/76,versión crítica,EFBA
10-Lacan,Seminario VIII-"La Transferencia" clase 14,15/3/61,versión crítica.EFBA.