Modos de la Manía

Eva Lerner

(*) Coloquio de la Escuela Freudiana de Buenos Aires "Letra y objeto", Panel: " Objeto y especificidad del goce", EFBA, 2002.

Agradezco al Cartel de Clínica y en especial a Diana Rodríguez la invitación a participar en este panel que me fue cursada según me dijeron, por haber trabajado este año en el seminario que dí en la EFBA algunas cuestiones del objeto y del goce en la dirección de la cura.

Recorrimos con quienes me acompañaron las eficacias en el fantasma del neurótico, de los objetos llamados por Lacan productos de la demanda :oral y anal y aquellos específicos del deseo: escópico e invocante.

Una operatoria los anuda y se nombra F falo simbólico y una eficacia a partir de ahí se produce y se nombra (-j) falo imaginario.Este anudamiento permite que se produzca la basculación entre el sujeto de deseo y el objeto que lo causa y que nombramos fantasma.

Hoy me convoca el requerimiento de revisar a partir de la clínica lo que acontece cuando una de estas dos instancias, en esta oportunidad no es la del falo sino la del objeto,la que no funciona.

Clara Cruglak propuso nombrar disfunción de (-j) (1) al desajuste de la basculación fantasmática que se produce en los duelos patológicos a causa de la disfunción del falo.

Hoy nos ocuparemos de lo que Lacan dice respecto a la manía, esto es que en la manía es el objeto el que no funciona (2).

Un pequeño rodeo por el concepto de melancolía en Freud :

Freud caracteriza a la melancolía como una afección narcisista y describe de ella diversas formas clínicas. En nuestra experiencia podemos dar cuenta de que estas formas clínicas se presentan en una diversidad que va desde la melancolía como psicosis, hasta las melancolizaciones en las neurosis, pasando por inhibiciones melancólicas graves debidas a eso que llamamos trastornos del narcisismo .

La melancolía no es ajena, incluso a veces está emparentada con la manía.

Echando una mirada a la estructura interna de la melancolía quisiera proponer a la manía como una forma que se presenta en espejo simétrico y opuesto de la melancolía razón que invita al desarrollo de sus semejanzas y de sus diferencias.

Otros trabajos que preceden a este intentaron demostrar que la melancolía no siempre es una psicosis ,tales son los aportes de Pura Cancina al respecto(3).

Mi intento es demostrar que el concepto de manía que propongo no está referido a una conceptualización psiquiátrica y menos aún a la importación del término realizada por Melanie Klein y vigente en la historia de la clínica psicoanalítica

Comparte sin embargo con esas conceptualizaciones la relación a la renegación o a la desmentida como operatoria a despejar.

Parte de estos hitos mi investigación para hoy sobre este tema como comienzo de reflexión y teorización de algunos casos de manía que tuve la oportunidad de analizar casualmente talvez, mujeres ,eficientes empresarias o sus equivalentes en las que la eficacia del objeto no fantasmatizado: trabajar de más, hablar de más,gastar de más, beber de más, discutir de más etc. Goce oral aunque no siempre es de boca, real pulsional que resta en el cuerpo aún como exceso y eficacia del Otro,que reclama un borde de escritura para terminar de producirse la negativización del objeto.

Del lado del sujeto ,entonces, un destino de "objeto instrumental "como lo llamó Sivia Amigo que reclama un pago en la cuenta de la castración ,que no se acreditó aún.

Nos interroga la conceptualización de lo que a veces registramos en la clínica sin poder situar allí si se trata de un trastorno del narcisismo que impide que se conforme una de las estructuras conocidas de la tripartición freudiana, si funda una nueva estructura que hoy algunos llaman de borde, si a veces es una posición, un fenómeno, un ciclo en el interior de una neurosis, un tipo de perversión o un tramo diferente en un tejido de textura mixta?

En otro trabajo (4) propuse elevar a concepto un modo frecuente de nombrar el otro polo de este observable de la clínica que se da muchas veces en la neurosis y que es el de paciente "melancolizado".

Esta posición subjetiva "melancolizado",abordada con el psicoanálisis no se despeja más fácilmente porque parezca coyuntural, producto de alguna pérdida no tramitada .

Siempre conmueve los cimientos mismos del narcisismo porque imana el duelo fundante de la subjetividad, por el falo, por lo tanto nuestra pregunta no debe alejarse de su resto, el objeto a y su destino en estos caso.

Allá por el 1916, en la Conferencia 26º Freud (5) resalta que lo único que puede solucionar el enigma de las neurosis narcisistas es el supuesto que la libido de objeto puede trasponerse en libido yoica y que en la melancolía ese proceso no culmina .así sino que triunfa el objeto que cae como una sombra sobre el Yo. Retomar esto desde los aportes de Lacan es decir que el objeto a ,en los casos de melancolízaciones, no logra quedar oculto, como falta, detrás de la imagen narcisista como debería ser en caso de que la pérdida de objeto se inscribiera como un proceso de duelo normal .

En el duelo normal retorna la libido pretendidamente objetal ,del objeto al Yo y el objeto a que está oculto detrás del i(a) del narcisismo, está ahí para que en el nivel del deseo escópico, "lo que soy para el Otro" ,el a como resto de esta operatoria quede oculto.

En general no se sabe que objeto a se es para el Otro, hay un desconocimiento estructural a ese nivel. En cambio en la melancolía el objeto a está en la imagen narcisista y de ese modo la propia imagen se distorsiona :i´(a) y a coinciden y la imagen se vuelve una lúgubre fantasmagoría de sí.

Es condición de la imagen la falta del objeto a en lo real, el objeto a es el carozo del ser y sostén de la imagen de sí y de la función agalmática de (-j) y es función de (-j) "mantener los vínculos por donde el deseo se sostiene" (6) .

" El melancólico necesita que el objeto a pase a través de su propia imagen, atacándola primero para poder alcanzar en ese objeto lo que se le escapa de su imagen" (7) nos dice Lacan, yo agrego , para alcanzar el agujero en la subjetividad que es causa de su deseo y si no la alcanza cae en el suicidio.

A partir de ahí nos dice Lacan que se puede dar o bien todo lo que pertenece al ciclo duelo-deseo o todo lo que pertenece al ciclo manía-melancolía. Es decir lo que puede inscribirse como pérdida entrará en el ciclo duelo-deseo y lo que no puede inscribirse como pérdida entrará en el ciclo manía- melancolía .En la melancolía se sabe qué objeto se perdió pero no se sabe qué es lo que con esa pérdida se perdió. En la manía en cambio el objeto no puede ser perdido porque es el objeto el que constituye al sujeto en su valor de uso y el yo adviene metonimia de la falta que no se metaforiza y no arroja su producto. No se inscribe así el soporte necesario sosegador para la inscripción de la falta que resta amenazante como vacio.

Propongo articular los tiempos de la identificación del Seminario RSI a lo real, alo Simbólico y a lo Imaginario del Otro Real con los tiempos de cierre de los circuitos pulsionales: oral, anal escópico e unvocante del Seminario de la Angustia ,

Propongo además dos estadios para la identificación a lo Simbólico del Otro Real.

La falla en el primer estadío de la identificación al rasgo producuría el ciclo manía melancolía psicótica. En las melancolizaciones en cambio, el accidente en la identificación recaería en lo que propongo nombrar como el segundo estadío de la falla. La falla en el segundo estadío no afecta la identificación al rasgo pero no permite que se cierre el circuito pulsional con un borde nominante necesario para que el circuito funcione ,por lo que no se produce la segunda vuelta para el objeto a.

Ahora bien cuál sería el circuito pulsional correspondiente a ese estadio de la identificación?

Si la disfunción es de la operatoria agalmática del falo imaginario los objetos del deseo ecópico e invocante se verían afectados. Si la disfunción es del objeto , la función agalmática no enlaza al objeto para su basculación, se fija en la imagen produciendo la fijeza de la captura narcisista, y la lógica subyacente reniega de la falta produciendo una lógica del todo que no soporta hendidura alguna sin caer en el abismo de la nada.

El duelo tiene que cumplir la tarea de consumar por segunda vez la pérdida del objeto amado

1) La "solución" melancólica es cuando esta pérdida no puede llevarse a cabo porque la pérdida fundante de la subjetividad, no se realizó en su segunda vuelta, es la identificación narcisista del objeto en el yo, o dicho de otro modo del objeto a en la i(a).

2) La "solución" maníaca es la del agrandamiento del Yo que prescinde y reniega con la desmentida de la tarea de duelo por el objeto.

"En la manía –nos dice Lacan-el objeto a no funciona" .El sujeto no se refleja en los ojos del Otro en referencia a la falta en el Otro, no obtiene de allí su consistencia sino del agrandamiento del Yo , de ahí la diferencia con el ciclo melancolizado.

Algo se accidenta en la separación del a en relación a la imagen especular y en lugar de la angustia señal la respuesta es acting out revestida de sobrevaloración de la acción, mientras se sostiene el ideal del todo, a veces con angustia posterior ante la evidencia que desde esa lógica si no fue todo, es nada.

Podemos decir que el sujeto se posiciona diferente desde su narcisismo, respectivamente, en tanto capitula demasiado rápidamente en favor del objeto o demasiado rápidamente en favor del yo, a diferencia de la respuesta subjetiva cuando esta es efecto de haber sido conmovida y atravesada por la castración. .

El melancólico ha retirado su libido del objeto pero por un proceso que Freud llamó de identificación narcisista ha erigido el objeto en interior de su propio yo, lo ha proyectado sobre el yo. El yo aumenta por retiro del objeto o por retiro de sus cargas libidinales

El objeto introyectado haciendo sombra al yo da una respuesta que es la melancolía, las investiduras libidinales del objeto retiradas del objeto y dirigidas al yo da otra respuesta que es la manía y en su forma mayor el delirio de grandeza

Cuando un determinado proceso muy violento es el que obliga a retirar la libido de los objetos. La libido convertida en narcisista no puede hallar el camino de regreso hacia los objetos y es el obstáculo hacia su movilidad el que pasa a ser patógeno. Parece ser, dice Freud que la acumulación de libido narcisista no se tolera más allá de cierta medida.

El proceso que bloquea el camino de regreso a los objetos se aproxima al de la represión verdrangung y ha de concebirse como su correspondiente, pero es el de la verwerfung La fijación en las neurosis narcisistas psicóticas se sitúa en el narcisismo primitivo a diferencia de la neurosis de transferencia, El intento de regreso, de retorno en las afecciones narcisistas de las psicosis son un intento de restitución, de curación, mas no logran atrapar las representaciones palabra que les corresponden . En el campo de las neurosis narcisistas no psicóticas esta intención de regresar se diseña con el acting out.

Intento de atrapar las representaciones palabra que les corresponden y su mecanism es la verleunung.

Letra descuidada y no atendida en el camino de algún duelo, muy frecuentemente letra no recortada en la cadena significante , retenida o bien que debe ser producida para nombrar lo traumático (trou-matique) de la estructura o de la coyuntura.

Si bien en la melancolía el triunfo es del objeto sobre el yo y de ello es testimonio el autoreproche, en la manía el triunfo es del yo sobre el objeto que no se puede perder porque el panorama que se presenta es la nada, el abismo incluso la muerte modos en que la renegación de la castración sortea el encuentro con la falta.

Un breve recorrido por lo que en la clínica aparece como fenómeno obliga a situar la prisa por la acción de la manía, entre la prisa histérica y la legítima prisa subjetiva por recuperar la condición deseante perdida o en vías de perderse del sujeto melancolizado.

La manía exige el mismo tratamiento pero en relación a la disfunción del objeto.

Lo que hoy se llama estructura bi-polar, como psicosis cíclica con la melancolía o bien como psicosis unívoca se presenta a modo cíclico o unívoco también en estructuras histéricas en el sentido amplio del término en que llamamos a las neurosis en psicoanálisis.

Ordenadores o palabras claves: manía, melancolía, melancolización, disfunción de (-j), disfunción del objeto, trastornos del narcisismo, neurosis bi-polar, duelo normal, duelo patológico.

NOTAS:

(1) Cruglak , Clara "Del problema del duelo a una disfunción del (-j) en la melancolía" Bordes...un límite en la formalización.Homo Sapiens

(2) Lacan , Jacques Seminario X clase 25 del 3-7-63

(3) Cancina, Pura "La melancolía:el dolor de existir" Homo Sapiens

(4) Lerner, Eva "Melancolizaciones contingentes en la cura analítica" Reunión Lacanoamericana de BsAs, 1995.

(5) Freud, Sigmund 26º Conferencias de Psicoanálisis. Editorial.Amorrortu T16

(6) Lacan, Jacques (idem)

(7) Lacan, Jacques (idem)

Bibliografía

Freud,Sigmund / 26º Conferencias de Psicoanálisis Amorrortu

Freud,Sigmund / Duelo y melancolía.Amorrortu

Freud,Sigmund / Introducción al narcisismo.Amorrortu

Freud,Sigmund / El yo y el ello. Amorrortu

Lacan,Jacques / SemX, La Angustia clase 25.Circ interna EFBA

Amigo, Silvia, Cancina, Pura, Cruglak, Clara y otros / Bordes :Un límite en la formalización. Editorial Homo Sapiens

Lerner, Eva / Cuando el síntoma se presenta como signo. EN: Cuadernos Sïgmund Freud, Nro 19 (1998).