wpe9.jpg (2288 bytes)

PANEL : ¿DE LAS ESTRUCTURAS CLINICAS AL NUDO BORROMEO?

Adriana Bauab de Dreizzen

(*) Jornadas Aniversario "30 años de Escuela (1974-2004)". Escuela Freudiana de Buenos Aires. 1, 2, 3 y 4 de Julio de 2004.

Me es sumamente grato compartir este panel con amigos en el marco de la conmemoración de los 30 años de la EFBA. De un modo u otro todos los que estamos aquí , suspendimos algunas actividades para venir a festejar. Se puede conmemorar, mirando sólo al pasado. Recordando las marcas fundantes , los quienes, los cómo y los cuándo. Pero también se puede conmemorar sin olvidar el pasado y mirando hacia el futuro.

Por eso lo hacemos así. Aportando nuestro granito de arena y presentando trabajos en esta Jornada ¿Y que mejor manera de celebrar que comentando lo qué estamos pensando , por dónde transitamos en seminarios, en carteles y fundamentalmente qué nos enseña la clínica en la soledad del consultorio? ¿ Qué mejor modo que encontrarnos para , en estos minutos, que siempre parecen escasos , dar rienda suelta a la palabra sobre ese real tan inasimilable con que cada uno tiene qué vérselas cada vez que nos decimos analistas?

Volviendo al tema del panel . ¿De las estructuras clínicas al nudo borromeo? En verdad, los signos de pregunta vinieron a implantarse posteriormente. Cuando se anunciaron los ejes de las Jornadas, al comienzo, durante los preparativos , el título prescindía de los signos de pregunta, era una afirmación : De las estructuras clínicas al nudo borromeo.

Esta formulación me hace recurrir a otra que a veces insiste por ejemplo cuando decimos ¿Del significante a la letra? Signos de pregunta más o menos , la formulación ya indica un avance. Indica que hoy los analistas decimos la experiencia clínica no sólo a través de la perspicacia del juego significante sino con la lectura a la letra y respecto del título de la mesa, no sólo intentando hacer diagnóstico de estructura sino, con la estructura del nudo borromeo.

En estos movimientos hay un desplazamiento del acento, que tiene consecuencias en la clínica, y cuando hablamos de la clínica que nos interesa a los analistas, me refiero a aquélla en que la escucha está dirigida a leer –se lee con la oreja- y a operar allí donde el goce esta retenido, acantonado, parasitando al sujeto.

De uno a otro, es sin retorno, indica más que un sentido una dirección: la que apuesta a que hoy podamos afirmar – y desde no hace muchos años , es decir, creo que estamos dando los primeros pasos, con algunos titubeos y vacilaciones , – que el nudo escribe la estructura del sujeto . A sabiendas o no , coloreando las cuerdas , jugando a hacer nudos, de múltiples formas , el nudo borromeo es una escritura que muestra sobre el saber hacer en la clínica .

En esta ocasión voy a trabajar algunos puntos. Formulaciones que tienen los matices de lo más o menos provisorio que siempre recae sobre un trabajo que continúa.

Punto l

No es que desdeñemos, las estructuras clínicas. Ellas están allí , recalamos en ellas como el marino que arroja el ancla en el puerto más cercano para comprobar que hay tierra firme. La metáfora no es azarosa, remite a los lugares, a una topografía, es decir a ciertos indicadores , metapsicológicos, podríamos decir, que permitan circunscribir cuando hablamos de estructuras clínicas, entidades nosográficas determinadas. Las estructuras clínicas dicen cómo los elementos de un conjunto organizan la falta, la castración. Las mencionamos.:neurosis, psicosis., perversión, y dentro de las primeras neurosis histérica, obsesiva o fóbica. Constituyen un marco referencial.

Las estructuras clínicas al mencionar lo instituído, padecen la vicisitud de toda nosología, es decir establecer y clasificar , hacer diagnóstico, cristalizando allí un sentido .

Tal como lo dijo Lacan cuando se lo presentaron , el nudo le vino como anillo al dedo. Bien podríamos decir, contrajo matrimonio con el nudo . El nudo borromeo es una cadena de tres- por eso también llamada cadenudo- , que le venía como anillo al dedo para hablar de la estructura subjetiva anclada en el anudamiento de sus tres registros, lo real , lo imaginario y lo simbólico , determinando zonas para los goces , la inhibición , el síntoma , la angustia , y ubicando en el encaje de las tres cuerdas, a su único invento, el obleto a.

Matrimonio con el nudo borromeo que trae aparejado dos cuestiones no menores. En primer lugar divorcia indefectiblemente al psicoanálisis de las ideologías y sus "ismos" , psicologismos, sociologismos , biologisnos, por otro adscribe para el psicoanálisis , que ya traía un largo recorrido intentando formalizar la complejidad subjetiva con la mínima lógica de los matemas, en lugar de una topografía , una topología montada en la geometría nodal. Lo que cuenta es la continuidad o discontinuidad entre los topos (lugares)

 

 

 

 

 

 

Punto ll

Para que se cumpla la condición borromea , es esencial que RSI sean heterogéneos, que se distingan. Es el Nombre del Padre el que reside entre los intersticios, haciendo de solución de continuidad, o sea, la solución a la continuidad, (lo que separa) y el que contribuye a esa distinción . Es por ello que RSI son los nombres del padre. En la neurosis es la sutura entre imaginario y saber inconsciente lo que produce efectos sobre el síntoma reduciendo su valor de goce. En el seminario sobre el Sinthome, Lacan propone un cuarto nudo, resultado del desdoblamiento de la cuerda de lo simbólico , para estabilizar el anudamiento borromeo. En la psicosis parece imprescindible ese cuarto, precisamente para suplir la forclusión del Nombre del padre. En la neurosis, ¿también el cuarto es condición para el buen anudamiento? . Podemos admitir que tratándose del desdoblamiento del anillo de lo simbólico, podríamos pensar que el universo simbólico que constituye la estructura precisa ser desdoblado - en simbólico y sinthome - en función de la apuesta subjetiva. El desdoblamiento del anillo de lo símbolo vehiculiza por medio del sinthome, lo singular del sujeto que propicia que los otros tres anuden.

La introducción de la escritura del nudo, por otra parte, permite decir los efectos de la operatoria analítica en la estructura. Operatoria que no es una sola y que va variando, del seminario 22 sobre RSI al 23 sobre el Sinthome. Lo que me parece relevante destacar , es que desde que Lacan presenta el nudo en el año 72, disponemos de una escritura que habla de operatorias en la estructura para transformar la sustancia gozante : sutura y empalme, apertura de cuerdas , orientación levógira de las cuerdas, sinthome , es decir que dice más de lo instituyente que de lo ya instituído

Punto lll

 

Lacan propone la apertura de la cuerda al infinito, como lo propio de la operación analítica, apuesta al inconsciente, en tanto saber en lo real

Voy a arriesgar una hipótesis que ya comenté en otra ocasión : Por inercia la estructura tiende a girar de modo dextrógiro, en el sentido de las agujas del reloj, este es el tiempo cronológico que avanza , campo de despliegue de la inhibición- nominación de lo I , el síntoma- nominación de lo S y la angustia – nominación de lo real . El sujeto está embargado por esas nominaciones, que dicen de lo fallido del padre que nombra . La orientación de la operatoria analítica, es la contraria , es levógira, en sentido contrario a las agujas del reloj.

Esto está detalladamente desarrollado en la conferencia 3°, de la misma época del RSI. Allí leemos: En la medida en que, en la interpretación, la intervención analítica recae sobre el significante, algo del campo del síntoma puede retroceder.....Aquí el inconsciente gana terreno al síntoma."

La apertura de la cuerda de lo simbólico al infinito , efectúa el despliegue del campo del saber del inconsciente que sustrae al goce fálico de su inmixión en lo real y vacía el lugar propiciatorio de la causa generando el goce de la vida, goce de la falta.

Si el sujeto, ya no se presenta nominado por la inhibición, por el síntoma o la angustia, ¿Cabría que se presente por otra nominación, en que un trozo de real se anudó en su saber hacer, saber qué-hacer, remedio al desgarro inaugural del implante del signficante en el cuerpo?

Punto lV

Decir la clínica con los nudos permite distanciarse definitivamente de la nosología, de aquello que Lacan llama la simbolización de lo real, el dar nombre a las cosas. Cita "El nombrar y la necesidad ", el libro de Kripke e invierte la cuestión . Da irónicamente el ejemplo de la ONU (Naciones Unidas) , ¡Qué vigente y patético!, para decir de cómo los nombres dejan de designar lo que alguna vez nombraron y demostrar que para la apuesta subjetiva es otra la operación que está a la espera, la llama : realización de lo simbólico , es decir crear con un simbólico un real , es cuando la habladuría anuda algo de lo real. Da ocasión a la creación. Para llevar a un extremo esta formulación es cuando la obra se nombra con el

nombre de autor, el nombre propio pasa a sustantivo común ¿Qué más singular que cuando decimos ese es un Dalí, o ese es un Picasso, o Borges lo dijo en Funes? En Funes está la marca de Borges, en ese cuadro la de Picasso, en esa escultura la de Dalí.

Para finalizar

En esta época en que las neurociencias se abocan a la búsqueda desenfrenada de las sustancias que por defecto, por falencia o por exceso ocasionan los cuadros psicopatológicos, pregonando una multiplicidad de compartimentos estancos que no hacen más que aumentar las hojas del DSM IV, no es intrascendente que el psicoanálisis encuentre en el nudo, un modo específico de escribir al sujeto y sus pesares. Tal como lo dice Italo Calvino en un curioso ensayo que se llama "Dígalo con nudos" y que finaliza mencionando a Lacan y al nudo borromeo: "El arte de hacer nudos, culminación de la abstracción mental y de la manualidad a un mismo tiempo, podría ser considerada la característica humana por excelencia tanto como el lenguaje o la escritura ... Desde el marinero al cirujano , del alpinista a la costurera , del pescador al embalador."

Me pregunto: ¿podemos incluir al analista en el arte de anudar?